La floricultura ha sido en Colombia un rubro importante de divisas y una fuente de mano de obra y de ingresos para miles de familias. En los inmensos invernaderos que se observan en el altiplano donde se encuentra Bogotá, y en el departamento de Antioquia, crecen astromelias, rosas, claveles, crisantemos, que los mercados europeos y norteamericanos adquieren para la celebración de festividades y como regalos de ocasión. El país cuenta con más de 40 años de experiencia exportadora y es el segundo país productor de flores, gracias en gran medida a su ubicación geográfica y a condiciones privilegiadas de luminosidad, humedad y temperatura.

La atención a las necesidades de empaque para los centros de consumo motivó en 2001 a la empresa estadounidense Temkin a instalar en Bogotá una planta de impresión y conversión de envases flexibles, capuchones, ruanas y materiales diversos que hicieran honor a la belleza y calidad de las flores colombianas y facilitaran su comercialización. Esta iniciativa, que comenzó con la producción de pequeños tirajes impresos con equipos básicos de cuatro colores, ha dado paso a una operación de avanzada tecnología que le permite a la empresa elaborar cerca de 1.500 referencias distintas, imprimir con hasta 10 colores, y realizar internamente los procesos de diseño, preprensa, troquelado, corte y logística. Temkin Packaging Colombia tiene hoy una significativa participación en el mercado, y ocupa a 115 trabajadores en las distintas áreas de sus modernas instalaciones de 5.000 metros. "Estamos al día en tecnología, que integrada con nuestro enfoque en los clientes, la calidad y el servicio, nos sitúa como una empresa con la capacidad para responder responsablemente a las necesidades de una industria tan dinámica como la de flores", afirma Eduardo Meléndez, gerente general de la compañía.

Respuesta rápida y eficiente
Satisfacer las necesidades de empaque de una industria que demanda precisión y una capacidad de respuesta ágil y efectiva supone para Temkin Packaging Colombia altos niveles de eficiencia en sus operaciones. "Las flores son productos perecederos que no dan lugar a retrasos ni a imprevistos".  Lograr este nivel de atención ha sido un proceso en que se combinan la adquisición de tecnologías de vanguardia y la consolidación de una cultura de trabajo sustentada en el respeto y la confianza, la calidad y el servicio y la responsabilidad social, concebida esta última en sus dimensiones laboral, social y ambiental.

Tecnológicamente, Temkin Packaging Colombia ha evolucionado de la mano de las necesidades de sus clientes. "En 2001 empezamos con máquinas muy sencillas, con las que producíamos unas cuantas referencias. Pero el crecimiento del mercado ha impuesto nuevas exigencias en cuanto a colores, tirajes más cortos y mayor número de diseños", explica Eduardo Meléndez. Esta demanda variada y cambiante está respaldada por la versatilidad ofrecida por tecnologías de impresión flexográfica como las de tambor central y sin engranajes instaladas en la empresa, que garantizan alta capacidad productiva, rapidez en el alistamiento, y estándares de calidad con certificación ISO 9001 competitivos en los mercados internacionales. Para otras operaciones de la producción, tales como terminación de las películas impresas –que comprende procesos de doblado, troquelado, perforado, sellado térmico, y empaque— se utilizan en la empresa equipos y maquinaria adaptados a los altos volúmenes de producción de las modernas prensas flexo de la compañía.

Creatividad y responsabilidad
El mercado de empaques para flores se caracteriza por la diversidad de motivos y las cambiantes preferencias de los clientes. Además de las referencias estándar, se requieren motivos especiales para las temporadas y las celebraciones especiales. "El mercado de las flores es como la moda", asegura Meléndez, "hay que seguir las tendencias y esto nos obliga a ir a las grandes ferias en el mundo para saber cuáles son los colores y estilos preferidos". Aunque la mayor parte del diseño se define en las oficinas centrales de Estados Unidos, en Colombia se atienden necesidades puntuales de los clientes locales y se hacen los ajustes necesarios a los materiales de preprensa recibidos.

A la creatividad en el diseño se suma en Temkin Packaging Colombia un decidido interés por la protección medioambiental. Además del procesamiento de materiales como el polipropileno bio-orientado y referencias metalizadas y perladas, la empresa utiliza en algunos casos materiales biodegradables. Este compromiso va, no obstante, más allá del uso de materias primas amigables con el medio ambiente, “otra manera que tenemos en Temkin de contribuir a la sostenibilidad consiste en disminuir los desperdicios, mejorar los procesos, aumentar la productividad y bajar costos; en resumen, ser más eficientes y hacer un mejor trabajo en producción”, afirma Meléndez.

Visión de futuro
Cuando mira en retrospectiva los primeros tres lustros de existencia de Temkin Packaging Colombia, Eduardo Meléndez concluye que han sido han sido años muy productivos, pero que han quedado en el pasado. "Hay que pensar en los siguientes quince", dice, "ver qué otras tecnologías surgen, qué otros mercados propiciarán el crecimiento de la empresa. Mirar al futuro es parte esencial de nuestro trabajo".

Esta concepción de la empresa se arraiga fuertemente en la idea de perdurar, y se traduce en consecuencia en estabilidad laboral para los empleados, en capacitación permanente, y en la capacidad de sortear dificultades, como las que se derivaron de la revaluación de la moneda nacional y su fuerte impacto sobre las exportaciones del sector floricultor. En ese momento, Temkin adoptó las medidas necesarias para sobreponerse a la crisis: eficiencia, reducción de costos y suprimir todo lo que no fuera esencial, sin desmedro de la eficiencia ni de la calidad. "Somos una empresa con muchos años de presencia en la industria y un nombre que es nuestro activo, y seguir haciendo las cosas bien garantizará nuestro crecimiento y permanencia en el mercado".

Este artículo viene de la revista impresa con el código 0516temkin